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Chow Chow: el guardián milenario con apariencia de león

Cuando uno observa por primera vez a un Chow Chow, es fácil pensar que se trata de un león en miniatura. Su melena abundante, su mirada penetrante y su porte orgulloso lo han convertido en una de las razas más enigmáticas y fascinantes del mundo canino. Pero detrás de su aspecto majestuoso, se esconde una historia milenaria que lo conecta directamente con los antiguos imperios de Asia.

Un origen imperial: desde la China ancestral

El Chow Chow tiene sus raíces en la antigua China, donde fue criado no solo como perro de compañía, sino también como guardián, cazador e incluso animal de tiro. Esta raza es considerada una de las más antiguas del mundo, con registros que datan de hace más de 2.000 años. Su nombre real en chino es “Songshi Quan”, que significa «perro león esponjoso», una descripción que se queda corta ante su imponente presencia.

Durante las dinastías Han y Tang, el Chow Chow era tan valorado que solo la nobleza y la realeza podían tener acceso a ellos. Algunos escritos antiguos mencionan su participación en la protección de templos y propiedades imperiales, reforzando su reputación como perro de vigilancia y fidelidad absoluta.

Una personalidad tan única como su lengua azul

Uno de los rasgos más característicos del Chow Chow es su lengua azul-negra, una rareza que comparte únicamente con el Shar Pei. Esta peculiaridad ha sido motivo de leyendas y mitos en la cultura oriental, donde se decía que estos perros lamieron el cielo cuando fue creado.

En cuanto a su temperamento, el Chow Chow es reservado, independiente y leal, aunque no suele ser afectuoso con extraños. Esta personalidad, sumada a su capacidad para proteger su entorno, lo hizo útil en funciones de guardia, aunque su instinto no es tan entrenable ni colaborativo como el de razas pastorales o de trabajo.

Más allá del mito: un perro que impone respeto

Su aspecto fiero puede engañar. Aunque no es un perro agresivo por naturaleza, el Chow Chow no dudará en proteger a los suyos si siente una amenaza. Su independencia mental, sin embargo, requiere de un adiestramiento paciente y constante. Por eso, en la actualidad, no es una de las razas más utilizadas para entrenamientos especializados en seguridad o asistencia operativa.

Sin embargo, su historia milenaria, su porte imponente y su carácter reservado lo convierten en una figura canina digna de respeto y admiración. Es un perro que no solo ha acompañado a emperadores, sino que ha trascendido culturas y fronteras para conquistar corazones con su singularidad.