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¿Por qué no debes darle huesos de pollo a tu perro?

Cuidar la alimentación de nuestros perros va mucho más allá de elegir el concentrado adecuado. Muchos cuidadores aún creen que dar huesos de pollo como premio es una forma de cariño o refuerzo, pero esta práctica puede poner en riesgo la salud e incluso la vida del animal.

Los peligros reales de los huesos de pollo

Aunque los perros han convivido durante siglos con los humanos comiendo restos de comida, los huesos de pollo cocidos representan un riesgo silencioso. Cuando se cocinan, estos huesos se vuelven quebradizos y se astillan fácilmente, generando fragmentos filosos que pueden:

  • Lastimar el paladar, encías o lengua del perro.
  • Provocar obstrucciones en la garganta o tráquea.
  • Dañar órganos internos como el estómago o los intestinos.
  • Causar sangrados internos o perforaciones graves que requieren cirugía de urgencia.

¿Y los huesos crudos? Tampoco son completamente seguros

Algunas personas defienden que los huesos crudos no son peligrosos. Sin embargo, también pueden representar un riesgo si el perro no está acostumbrado o si se les da sin supervisión. Además, hay riesgo de contaminación por bacterias como la salmonella o la E. coli, que pueden enfermar tanto al perro como a los humanos que lo rodean.

Alternativas seguras para el entrenamiento y la recompensa

En Guard Dog Academy trabajamos con razas altamente inteligentes y activas, por lo que entendemos la importancia de una buena recompensa. Por eso, siempre recomendamos:

  • Snacks naturales hechos especialmente para perros.
  • Juguetes tipo mordedor para satisfacer el instinto de masticar.
  • Refuerzos positivos como caricias, juegos o ejercicios.

Premiar de forma saludable es parte del entrenamiento responsable, y evita que situaciones evitables terminen en emergencias veterinarias.

Así como entrenamos a nuestros perros para que sean obedientes, protectores y equilibrados, también debemos educarnos como cuidadores responsables. Lo que parece inofensivo, como un simple hueso, puede terminar causando un gran daño. La clave está en la prevención.