La alimentación es la base del bienestar de tu perro. Un plan nutricional adecuado no solo influye en su crecimiento y energía diaria, también previene enfermedades y prolonga su vida. Así como los humanos necesitamos una dieta balanceada, los perros requieren nutrientes específicos que potencien su salud y rendimiento, especialmente si son activos o cumplen funciones de trabajo como los perros de seguridad o adiestrados para obediencia.
Proteínas: el motor de su energía
- Carne magra de res, pollo o pavo.
- Pescado rico en omega-3 como el salmón.
- Huevos como fuente de proteínas de alta calidad.
Las proteínas son esenciales para desarrollar músculos fuertes y mantener la energía que tu perro necesita en su día a día.
Carbohidratos saludables para mantener su resistencia
- Arroz integral.
- Avena.
Estos carbohidratos aportan energía sostenida y ayudan a la digestión.
Frutas y verduras ricas en vitaminas
- Zanahorias para la vista y salud dental.
- Espinaca y brócoli como antioxidantes naturales.
- Manzanas y arándanos para fortalecer el sistema inmune.
Aportan vitaminas, minerales y fibra que mejoran la salud general.
Grasas buenas para su piel y pelaje
- Aceite de pescado.
- Aceite de coco.
- Semillas de chía o linaza.
Las grasas saludables mantienen el brillo del pelaje y favorecen la función cerebral.
Alimentos que debes evitar
- Chocolate.
- Cebolla y ajo.
- Uvas y pasas.
- Comidas ultra procesadas o con exceso de sal.
Estos alimentos pueden ser tóxicos y poner en riesgo su salud.
Ofrecer a tu perro una alimentación equilibrada y natural es la mejor inversión en su bienestar y rendimiento. Consulta siempre con un veterinario o especialista en nutrición canina antes de realizar cambios en su dieta para asegurar que reciba los nutrientes que necesita según su edad, raza y nivel de actividad.


