Muchos tutores se frustran cuando su perro no obedece órdenes básicas como “ven”, “siéntate” o “quieto”. Pero, en la mayoría de los casos, el problema no está en el perro, sino en la forma en que se está realizando el entrenamiento.
Comprender cómo aprenden los perros y evitar errores comunes puede marcar la diferencia entre un adiestramiento exitoso y uno lleno de confusión o estrés.
1. No tener constancia ni paciencia
El adiestramiento canino requiere repetición, refuerzo positivo y tiempo. Un error común es entrenar un día sí y varios no, lo que confunde al perro y retrasa su aprendizaje.
La clave está en la constancia: sesiones cortas, diarias y llenas de motivación son mucho más efectivas que largas jornadas esporádicas.
2. Regañar o castigar durante el entrenamiento
El castigo genera miedo y desconfianza. Si tu perro se siente inseguro, dejará de querer participar o incluso evitará obedecer.
En su lugar, utiliza refuerzo positivo: premia con caricias, elogios o pequeñas golosinas cada vez que obedezca. Así aprenderá con entusiasmo y asociará las órdenes con experiencias agradables.
3. No usar un lenguaje claro y coherente
A veces los perros no obedecen simplemente porque no entienden lo que les pedimos. Cambiar las palabras o el tono constantemente puede confundirlos.
Usa siempre las mismas órdenes con una voz firme, pero tranquila, y evita gritar. La coherencia verbal y corporal es esencial para que tu perro comprenda tus expectativas.
4. Entrenar en ambientes con muchas distracciones
Pretender que un perro obedezca en el parque si apenas está aprendiendo en casa es un error frecuente.
Comienza el entrenamiento en un entorno tranquilo y sin estímulos externos, y aumenta gradualmente las distracciones a medida que tu perro gane confianza y concentración.
5. No entender su lenguaje corporal
Los perros se comunican con gestos, miradas y posturas. Ignorar estas señales puede hacerte perder oportunidades de conexión y enseñanza.
Si tu perro bosteza, se lame el hocico o evita mirarte, probablemente está estresado o confundido. Haz pausas y permite que se relaje antes de continuar.
6. Esperar resultados inmediatos
El adiestramiento no es una carrera, es un proceso de aprendizaje mutuo. Cada perro tiene su ritmo, y algunos requieren más tiempo para asimilar las órdenes.
Celebrar los pequeños avances es fundamental para mantener la motivación de ambos. La paciencia y la empatía son tan importantes como la técnica.
Educar a tu perro no solo consiste en enseñarle comandos, sino en construir una relación basada en respeto, confianza y comunicación. Si tu perro no obedece, evalúa tu enfoque y realiza los ajustes necesarios. Un entrenamiento positivo, constante y coherente transformará su comportamiento y fortalecerá el vínculo entre ambos.


