‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ 

 ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ 

 ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎  ‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ ‏‏‎‎ 

¿Tu perro sufre cuando te vas? Aprende a calmar su ansiedad paso a paso

Salir de casa y escuchar a tu perro llorar, ladrar o rascar la puerta puede ser angustiante. La ansiedad por separación es un problema común, especialmente en perros que tienen un vínculo muy fuerte con sus tutores. Pero la buena noticia es que, con paciencia, práctica y algunos ajustes en la rutina, es posible ayudarlo a sentirse más tranquilo cuando está solo.

1. Comprende por qué tu perro se pone ansioso

La ansiedad por separación no es un “mal comportamiento”, sino una respuesta emocional.
Tu perro puede sentir miedo, frustración o inseguridad al quedarse solo, sobre todo si no está acostumbrado o si ha pasado por experiencias negativas.
Entender que su ansiedad es una forma de comunicación te ayudará a abordarla con empatía y sin castigos.

2. Crea un ambiente seguro y relajante

Antes de salir, asegúrate de que tu perro tenga un espacio cómodo donde se sienta tranquilo.
Puedes dejarle una cama suave, juguetes interactivos o un objeto con tu olor, como una prenda usada.
También puedes poner música suave o ruido blanco para reducir sonidos externos que puedan alterarlo.

3. Despídete sin dramatismo

Muchos dueños refuerzan la ansiedad sin darse cuenta. Si haces una gran despedida, con abrazos o palabras efusivas, el perro entiende que algo importante y preocupante está por pasar.
Lo ideal es salir y entrar con naturalidad, sin demasiada atención. Así tu perro aprenderá que tus idas y regresos son parte normal del día.

4. Practica salidas cortas y progresivas

Empieza dejando a tu perro solo por unos minutos, y aumenta gradualmente el tiempo.
Este método de desensibilización progresiva le enseña que estar solo no es peligroso y que siempre volverás.
Refuérzalo positivamente cuando logre quedarse tranquilo, usando premios o juegos al regresar.

5. Dale suficiente ejercicio y estimulación mental

Un perro con exceso de energía tiende a desarrollar más ansiedad.
Asegúrate de que tenga paseos diarios, tiempo de juego y actividades que estimulen su mente, como juguetes tipo “rompecabezas” o ejercicios de olfato.
Un perro cansado y satisfecho emocionalmente es mucho más propenso a relajarse cuando se queda solo.

6. No lo castigues si hace daños o llora

Regañar o castigar a un perro ansioso solo aumenta su miedo y empeora el problema. Si llegas a casa y encuentras un desastre, ignóralo en ese momento y enfócate en mejorar la rutina para la próxima vez.


El entrenamiento positivo siempre da mejores resultados que los métodos basados en castigo o gritos.

Ayudar a tu perro a superar la ansiedad por separación requiere tiempo, comprensión y constancia. Cada pequeño avance cuenta: cuando aprende a quedarse tranquilo unos minutos más, o a esperar sin ladrar, estás construyendo un vínculo más seguro y equilibrado.


Si la ansiedad es severa, considera acudir a un entrenador canino profesional o un especialista en comportamiento animal, quienes podrán guiarte con estrategias personalizadas.