Las reuniones familiares, celebraciones y encuentros en casa pueden ser muy emocionantes para nosotros, pero no siempre lo son para los perros. Algunos pueden ponerse nerviosos, ladrar, esconderse o incluso reaccionar de forma inesperada ante tanta gente, ruidos o movimientos. Entender cómo se siente tu perro y ayudarlo a manejar estas situaciones hará que todos disfruten más y que tu mascota se mantenga tranquila y segura.
¿Por qué algunos perros se estresan con las visitas?
Los motivos pueden variar, pero los más comunes son:
- Falta de socialización temprana.
- Experiencias negativas previas con personas desconocidas.
- Personalidad tímida o ansiosa.
- Exceso de estímulos (ruidos, gritos, objetos nuevos, niños corriendo).
- Problemas de territorialidad o inseguridad.
Comprender la causa principal permite anticiparse y preparar mejor el ambiente.
Cómo preparar a tu perro antes de que lleguen las visitas
- Establece una caminata previa para liberar energía.
- Permite que tenga un espacio seguro donde pueda retirarse si lo necesita.
- Usa feromonas, música relajante o juguetes interactivos para estimular la calma.
- Si tu perro es muy sensible, introduce los cambios de forma gradual y no el mismo día del evento.
- Pide a tus invitados que entren tranquilos y eviten invadir su espacio al inicio.
Buenas prácticas durante las reuniones familiares
- Mantén rutinas estables: horarios de comida, paseos y descansos.
- Supervisa la interacción entre tu perro y las visitas, especialmente si hay niños.
- Recompensa los comportamientos tranquilos con snacks o palabras suaves.
- Evita forzarlo a saludar si no quiere; permítele acercarse cuando se sienta seguro.
- Controla los estímulos fuertes como música alta o juegos bruscos.
Cómo ayudarlo después de la visita
- Dale un espacio tranquilo para descansar.
- Refuerza actividades relajantes como masticables naturales o juegos de olfato.
- Observa si presenta signos de estrés acumulado como temblores, jadeo excesivo o irritabilidad.
- Mantén las salidas y rutinas normales para devolverle estabilidad.
Apoyarlo antes, durante y después del encuentro hará que cada experiencia sea más positiva y reduzca la ansiedad para futuras reuniones. Aun así, cada perro es único, por lo que si notas señales persistentes de estrés o comportamientos fuera de lo normal, es importante consultar con tu veterinario o con un especialista en comportamiento canino para asegurar su bienestar.


