La Navidad es una época para compartir momentos especiales con quienes más queremos, y para muchos, eso incluye a su perro. Sin embargo, no todas las actividades navideñas son adecuadas para ellos: luces, visitas, comida, ruidos y decoraciones pueden resultar abrumadores o incluso peligrosos. Incluir a tu perro en las celebraciones de forma segura es posible si conoces sus límites y adaptas las tradiciones a su bienestar.
Actividades navideñas en las que tu perro puede participar
- Caminatas temáticas o sesiones de fotos tranquilas.
- Abrir un “regalo especial” pensado para él, como juguetes resistentes o snacks saludables.
- Juegos de olfato con escondites navideños (premios escondidos en cajas vacías).
- Momentos de descanso junto a la familia, manteniendo su rutina habitual.
- Salidas diurnas para ver decoraciones, evitando horarios de pólvora.
Elementos navideños que sí son seguros para los perros
- Decoraciones colocadas fuera de su alcance.
- Juguetes diseñados para morder sin riesgo de romperse.
- Snacks especiales para perros sin condimentos ni ingredientes peligrosos.
- Mantas o camas nuevas que le den comodidad en medio de la temporada.
Aspectos de la Navidad que pueden generar riesgos
- Comidas típicas con ajo, cebolla, uvas, chocolate o condimentos.
- Pólvora, música fuerte y ruidos inesperados.
- Árboles mal asegurados o adornos frágiles.
- Hilos, cables y luces que puedan morder o enredarse.
- Reuniones con demasiados invitados sin darle un espacio privado.
Cómo adaptar tus tradiciones para que tu perro disfrute sin estrés
- Mantén un lugar seguro donde pueda retirarse cuando lo necesite.
- Presenta gradualmente nuevos estímulos como decoración o visitas.
- Recompensa la calma y evita exponerlo a situaciones que lo angustien.
- Asegura puertas y portones para evitar fugas durante las celebraciones.
- Permite que participe, pero sin obligarlo; observa su lenguaje corporal.
Compartir la Navidad con tu perro puede fortalecer su vínculo y crear recuerdos especiales, siempre que respetes su ritmo y su bienestar. Y recuerda: si tienes dudas sobre qué puede comer, qué actividades son adecuadas o si presenta signos de estrés, siempre será recomendable consultar con tu veterinario para mantenerlo seguro durante toda la temporada.


