Muchas personas creen que pasear consiste únicamente en caminar cierta distancia. Sin embargo, para un perro, un paseo también representa una oportunidad para explorar el mundo a través del olfato.
El sentido del olfato es la principal herramienta con la que los perros obtienen información sobre su entorno. A través de los olores pueden identificar otros animales, reconocer personas e incluso detectar cambios en el ambiente.
Cuando un perro tiene la oportunidad de detenerse a oler diferentes lugares, está realizando un importante ejercicio mental.
Impedir constantemente que explore puede convertir el paseo en una actividad poco enriquecedora y aumentar la frustración del animal.
Por supuesto, es importante mantener el control mediante una correa y enseñar buenos hábitos, pero permitir algunos momentos para explorar hará que el recorrido sea mucho más satisfactorio.
Combinar caminatas estructuradas con momentos de exploración fortalece el equilibrio emocional del perro y reduce el estrés.
En Guard Dog Academy SAS promovemos paseos responsables que beneficien tanto la salud física como mental de nuestros compañeros de cuatro patas.


